La cultura egipcia es una enorme arca de muchos tesoros. Todas sus huellas manifestadas en las artes, ciencias, etc., se mantienen hasta nuestros dÃas como aportes trascendentales. Egipto está dentro del mundo de las maravillas. Una gran muestra de valor cultural y de impresionante belleza son las Pirámides de Gizeh: Keops, Kefrén y Micerinos, a las cuales se le suma una cuarta, Dyedefra.
Esta última ha puesto de manifiesto que la cultura egipcia puede ser de lo más sorprendente en cualquier época.
En el mundo entero las Pirámides de Giseh son consideradas obras magistrales. Giseh es una meseta de casi dos mil metros cuadrados cuyas habitantes Keops, Kefrén y Micerinos, tienen gracias a recientes investigaciones una vecina muy especial.
La considerada cuarta pirámide se construyó durante el reinado del faraón Dyedefra, exactamente hacia el año 2556 a.C. De entre todas las pirámides fue la que llegó a obtener la mayor altura; su construcción fue realizada con el mejor material. Sin embargo su poca duración se vio causada por intervención de los romanos ya que fueron estos mismos los que utilizaron sus piedras para ciertas construcciones en El Cairo.
Actualmente los restos de la pirámide Dyedefra tienen apenas elevaciones de más de 10 metros del suelo. Su ubicación es en la colina de Abu Rawash, zona conocida por ser un área militarizada y por consiguiente su acceso es restringido. Por los alrededores de esta pirámide se puede observar entre la neblina a sus otras compañeras. Lo curioso de este caso es que la pirámide Dyedefra, a pesar de encontrarse en la misma zona, no tenÃa conexión con las otras tres. Sobre esta inquietud los investigadores agregan que al parecer el hijo de Keops escogió esta parte de la región para convertirlo en una zona independiente de su familia y como muestra de dominio pondrÃa su tumba.
Lo interesante de la pirámide Dyedefra es que si se mantuviera con sus verdaderas proporciones seria la de mayor altura puesto que superaba en 7,62 metros a la pirámide de Keops, la cual tiene 146 metros. Esta cuarta pirámide pudo ser de gran interés en la antigüedad ya que a causa de ser de granito pulido con aleaciones de oro, plata y cobre se pudo haber convertido en una señal de poder y más aún, en una construcción atractiva pues debido a sus componentes brillaba con el sol. La pirámide Dyedefra estará disponible para visitarla.



