Dentro de la gran cantidad de dioses que los antiguos egipcios veneraban, Isis era una de las principales dentro del panteón egipcio.  Durante muchos siglos se la veneró de manera notable, pero fue durante el reinado del faraón Nectanebo I de la dinastía XXX cuando las construcciones en el nombre de esta diosa comenzaron a acrecentar.

philis

Imagen Ed Yourdon

De este modo nació el Templo de Philae, ubicado en Assuan (en el mismo sitio donde se halla Abu Simbel), y su significado equivale al de Montaña Pura, dado a su dedicación a la diosa más venerada de la historia de Egipto. Numerosos faraones fueron los que impusieron su merced sobre este importante templo, corriendo durante numerosas dinastías, hasta llegar en manos del Imperio Romano.

Estos indicios se pueden observar en su interior, plasmado de cartuchos de los ptolomeos y gobernadores romanos que habrían puesto su mira sobre el gran templo. Luego de haber pasado en manos de los emperadores más renombrados (tales como Augusto, Tiberio, Trajano…), le llegó el turno al emperador romano de oriente Justiniano I, quien durante el siglo VI convirtió este templo en iglesia cristiana, con fin de rendirle culto y devoción a San Esteban, en manos del Obispo Teodoro.

Este estado se mantuvo hasta el siglo XII, momento en el cual el islam se proclamaba como la religión mayoritaria de Egipto, desterrando la iglesia por completo. En los últimos años, Philae permaneció en el olvido por dos razones: la primera era por haber sufrido numerosas inundaciones provocadas por las crecidas del río Nilo (que aún se puden ver sus marcas en las grandes columnas); y la segunda, por haber permanecido constantemente bajo las sombras de Abu Simbel, el espectacular monumento de Ramses II. 

philae

Imagen silviapef

Por fortuna el Templo de Philae recibió la misma suerte que su compañero, dado que fue transportado a un sitio más seguro, para evitar ser destruido y olvidad para siempre, bajo las engañosas aguas del legendario Nilo.

Tags: , , , , ,