Tanis es una antigua ciudad egipcia que se encuentra cerca de la actual San el-Hagar, a unos 167 kilómetros al nordeste de El Cairo. Este sitio cuenta con una geografía típica de la zona, compuesta por extensas llanuras áridas salpicado por importantes yacimientos arqueológicos. Su grado de importancia es muy alto, dado que Tanis fue la ciudad elegida por el histórico faraón Ramsés II para construir su residencia de Pi-Ramsés.

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Pero la ciudad adquirió numerosas riquezas con los legados de los reyes de las dinastías XXXI y XXXII, tales como Psusennes I, Amenemope, Osorkón II y Shoshenk III, quienes fueron enterrados en Tanis, dejando una gran cantidad de templos funerarios, un gran legado para la historia y la arqueología.
La Tumba de Psusennes I posee cuatro sepulturas en estado intacto, algo maravilloso en tiempos de saqueadores y buscadores de fortunas perdidas. Estas sepulturas pertenecían al mismo faraón previamente citado, al faraón Amenemope, al faraón Shoshenq II y a un jefe de arqueros. Uno de los hallazgos más increíbles dentro de esta tumba, fue lo que contenía el sarcófago: una base de granito rosa, con un sarcófago antropomorfo en su interior, que a su vez éste contenía la momia del faraón, con una maravillosa máscara de oro que coronaba el rostro del monarca. Por desgracia, la momia se encuentra en muy mal estado, dado a su antigüedad.
La tumba de Osorkón es otro gran legado del antiguo Egipto, decorada con numerosas historias y leyendas de la mitología egipcia. Por último cabe destacar la tumba del llamado primer arquero del faraón. Al igual que en el primer caso, la momia se encontraba recubierta por una máscara de oro, representando el rostro del glorioso arquero.
