El mundo del Egipto Antiguo sigue sorprendiéndonos. Hasta el día de hoy vemos películas que retratan la cultura de aquella época, a través de Internet podemos encontrar miles de artículos que hablan sobre sus misterios y son millones los turistas que siguen visitando a las grandes Pirámides de Giza.

Foto: El País
Los exploradores y cazatesoros aún intentan hoy en día saquear los tesoros ocultos de Egipto, pero felizmente a ellos se les adelantaron un grupo de arqueólogos españoles quienes descubrieron en Luxor, dentro de la Necrópolis de Dra Abu el-Naga, una artística cámara funeraria o sepulcral que data de hace 3,500 años atrás y a la cual han denominado como la Capilla Sixtina del Antiguo Egipto por sus maravillosas pinturas que cubren su estructura, aunque en realidad su nombre es la Tumba de Djehuty. Según los estudiosos este féretro contiene los restos no de un faraón pero sí de una persona muy importante dentro de la cultura egipcia. Se cree que fue una persona allegada al Hatshepsut, la reina-faraón de la dinastía XVIII. Se dice que Djehuty fue una especie de escriba real. Es importante mencionar antes de ingresar a la tumba se debe bajar a un pozo funerario de más de 8 metros de prefundida para luego ver el féretro que tiene 5,5 metros de largo, 3.5 metros de ancho y 1,50 metros de altura.

Foto: ADN
Asimismo a los alrededores de la tumba se han encontrado algunas ofrendas funerarias como joyas, pero también jeroglíficos del Libro Sagrado de los Muertos que se retratan sobre las paredes de la cámara sepulcral y que se suponen hablan sobre aquella persona enterrada y sobre el mundo del más allá. En el techo de la cámara se puede notar un dibujo imponente como el de la Capilla Sixtina, pero que retrata a la mitología egipcia, específicamente a la diosa del cielo y del universo, Nut o a la “Grande que parió a los dioses”. La figura representa a una mujer con los brazos abiertos dispuesta a abrazar al difunto. Curiosamente también aparecen figuras de animales como una golondrina que se dice ayudaba a los muertos al camino hacia la vida eterna, y un cocodrilo, animal en el quería reencarnar el difunto.

Foto: RTVE
Este descubrimiento tiene aún mucho más por ofrecernos. Los arqueólogos han declarado que se encuentran en la etapa inicial de excavaciones por lo que de seguro durante este y el próximo año revelarán nuevos hallazgos.
